
Cuidados del Akita Americano
Alimentación y crecimiento: El Akita Americano en general no suele ser exigente con el tipo de comida, y sorprendentemente, pueden comer poco en relación a su talla.
No existen pautas universales con respecto a la alimentación del Akita Americano, pero aun así, durante la etapa de crecimiento del cachorro, se le debe administrar un pienso específico para cachorros de raza grande, de modo que el crecimiento ocurra de manera controlada, lenta y uniforme. Básicamente se debe evitar el sobrepeso en este período para prevenir enfermedades óseas, pero a la vez deben estar correctamente alimentados con una fórmula especial para el crecimiento que les suministre todos los nutrientes necesarios.
Se debe supervisar el crecimiento del cachorro para descubrir si la alimentación es la adecuada. Un posible trastorno del desarrollo a causa de la alimentación suele ser visible primero en las patas delanteras cuando los tobillos se tuercen hacia los lados. Contacte con su criador para asesoramiento, es posible solucionar problemas leves del desarrollo del cachorro pero se debe actuar a tiempo.
En general, los Akitas Americanos suelen crecer sanos y sin problemas. Pueden experimentar fuertes estirones, dándoles un aspecto asimétrico y desgarbado. Por ejemplo, pueden crecer más altos del tren trasero y parecer totalmente descompensados con las extremidades delanteras. En la fase final del crecimiento la cruz alcanza la altura de la parte trasera. Como ocurre con las razas grandes, tardan mas tiempo en desarrollarse y madurar, algunos pueden tardar hasta 5 años.
Cuando el cachorro alcanza la altura máxima, comienza a madurar y a acumular masa corporal. En último lugar se produce la expansión del cráneo, que puede continuar hasta los 3 o 4 años. Una cabeza bonita y ancha que recuerda a la de los osos pondrá el broche final a la etapa de crecimiento.
Adiestramiento y socialización: El Akita Americano debe comenzar lo antes posible su adiestramiento, ya que debido a su fuerte voluntad pueden cuestionar la jerarquía de la familia, poniendo a prueba los límites y tratando de tener la última palabra como los niños. Por esta razón, se debe ser firme con el desde cachorro e intervenir en las situaciones en que trate de imponerse a su amo. Hay que ser firme e inflexible en estos asuntos para hacerle comprender que no hay mas discusión. No te ganarás su respeto con disciplina física, sino con autoridad serena y estricta. Al principio puede parecer que la palabra más común que se usa con ellos es "no", así que recuerda elogiarlo siempre que haya motivo para estar feliz. Disciplina y gentileza van de la mano.




El Akita Americano no se lleva bien en general con desconocidos ni perros del mismo sexo. De cachorro, es recomendable dejarlo jugar lo máximo posible con otros perros. Alrededor de los 6 meses al año la situación puede cambiar cuando llegan a la pubertad. Muchos dejan de tolerar a los perros del mismo sexo. No es posible influir en esto, simplemente debe aceptarse como parte de la naturaleza del Akita Americano. Si hay perros mayores en el hogar cuando el cachorro llega a casa, algún día podría tratar de tomar el control, particularmente cuando la diferencia de edad entre ellos no es muy grande. Suelen tener sentido de la justicia y respetar a los perros ancianos de la familia, y no se involucran en luchas por el poder dentro de su propia familia canina.
Pueden tener un fuerte instinto guardián, cosa que no debe sorprendernos ya que la raza se ha utilizado como perro de guarda durante siglos. ¿Por qué desaparecería repentinamente con el paso a la civilización moderna? No es posible eliminar dicho instinto, es una parte esencial de la naturaleza del Akita Americano. Por ello es fundamental tenerlo bajo control, supervisando el desarrollo del perro joven, algunos muestran instintos ya de cachorros, y otros empiezan a proteger su casa por ejemplo a partir del año de edad. Se recomienda invitar a los amigos a visitar la casa mientras son cachorros para que aprendan a tolerar extraños. Pide a los invitados que acaricien al cachorro para que no desconfie de ser tocado por extraños en el futuro. Es muy importante socializarlos desde pequeños para facilitar la convivencia en el futuro. Es posible que ladren cuando suene el timbre, manifestándose su instinto de guarda a la perfección. Pero dicho instinto no debe ir más allá cuando se recibe al invitado, todos los ladridos y sonidos deben cesar. De no ser así, debe llevárseles a su propio espacio, un lugar tranquilo y seguro donde no tenga que lidiar con extraños.
Nunca hay que acercarse a un Akita Americano que esté haciendo guardia en su propia casa si la familia no está presente. Si la familia tiene hijos pequeños o adolescentes y los padres estan fuera, reserve la visita para un momento en el que el dueño de la casa esté presente. Ya que el perro podría interpretar la situación como una invasión y procederá a tomar las riendas cuando el dueño no está. Pueden no considerar a los niños y adolescentes con suficiente autoridad ante la llegada de un extraño.
Hobbies y ejercicio: Los Akitas Americanos pueden ser adiestrados en disciplinas varias, como obediencia o rastro. Las disciplinas que despierten su instinto de guarda y agresividad no son recomendadas. La motivación es clave en esta raza, y aunque cada perro es único y algunos muestran más predisposición a cumplir órdenes que otros, el dueño debe tomar el asunto con sentido del humor y tener una perspectiva a largo plazo para cumplir las metas.
Los Akitas Americanos son en cierto modo felinos, se muestran tranquilos en el hogar, donde son limpios y pasan la mayor parte del tiempo descansando. Pueden vivir en un piso siempre y cuando salgan de paseo al menos 3 veces al día. A consecuencia de su naturaleza independiente y a su fuerte instinto de presa deben ir siempre sujetos de la correa por la seguridad de todos. Si no se dispone de recinto privado para que se muevan con libertad, pueden soltarse en áreas especiales designadas para perros siempre que no haya otros presentes a la vez.


No se recomienda el ejercicio excesivo y menos durante la etapa de crecimiento deben evitarse saltos e impactos en las articulaciones. Los Akitas Americanos prefieren los climas frios por lo que en épocas de calor será más conveniente pasearlos más tiempo a primera y última hora del día. Tampoco es recomendable que corran antes o después de las comidas, pues podría derivar en una torsión gástrica. La mejor forma de alimentarlos es dividiendo la ración diaria en dos comidas, por ejemplo desayuno y cena, de ésta forma digieren de forma más segura y prevenimos problemas de diabetes.
Mantenimiento del pelo: Los Akitas Americanos son muy limpios y carecen del típico olor a perro. Tienen un pelaje doble compuesto por una densa capa de lana interna y una capa externa áspera para proteger del frio. Se recomienda cepillarlos 2 veces por semana para mantenerlos limpios y facilitar las mudas, que suelen ser 2 veces al año. No requieren de baños frecuentes, por ejemplo cada 6 u 8 semanas es suficiente.





Los Akitas Americanos son maravillosos, su lealtad y cariño son inigualables.
