Salud del Akita Americano
El Akita Americano es una raza bastante sana y robusta en relación a otras. Ello no significa que no sean más propensos a ciertas enfermedades como cada raza, y que deben ser conocidas por el público en general antes de adquirir un ejemplar.


Alteraciones esqueléticas
Displasia de Cadera


Es la enfermedad de carácter hereditario más conocida por propietarios, criadores, y veterinarios, afectando a un gran número de razas de tamaño medio y grande fundamentalmente. Los animales afectados presentan un desarrollo anómalo de la articulación coxofemoral, con una inadecuada coaptación entre la cabeza del fémur y el acetábulo, causando un desgaste prematuro de los cartílagos articulares, este defecto en la conformación desencadena unos cambios de tipo artrítico causantes del cuadro sintomático de la enfermedad.
La etiología de la enfermedad es poligénica multifactorial, hay varios genes que van a determinar la estructura de la cadera (genotipo), pero estos genes se expresarán en mayor o menor medida según sea la influencia del medio ambiente (alimentación, ejercicio, hábitat, etc.), de la interacción de estos dos factores (genotipo y medio ambiente), obtendremos como resultado un tipo concreto de cadera (fenotipo).
Displasia de codo
Al igual que en el caso de la cadera, se trata de una enfermedad con base genética en la cual se producen anomalías durante el desarrollo del cachorro que afectan a la articulación del codo, si bien con esta denominación se engloban dos entidades patológicas distintas:
• No unión del proceso ancóneo.
• Fragmentación de la apófisis coronoides.
Ambas patologías son lesiones primarias que se estabilizan hacia el año de edad, dando lugar de forma secundaria a la aparición de procesos osteoartrósicos en la articulación del codo. La causa genética y los factores ambientales son los mismos que para la displasia de cadera; en consecuencia los métodos para la erradicación y control de la enfermedad también serán los mismos, es por ello la necesidad del examen radiográfico de los ejemplares destinados a la reproducción. En el caso del codo, el número de ejemplares que padecen la enfermedad y pueden ser asintomáticos es incluso mayor que para la cadera, de ahí la necesidad de los exámenes complementarios.
Rotura del ligamento cruzado anterior
No existe una base genética en esta patología pero sí una predisposición de la raza debido a su conformación. La articulación de la rodilla no presenta una construcción demasiado férrea y depende de un gran número de ligamentos y cartílagos para mantenerse estable.
Esta articulación se utiliza tanto en el salto como en la propulsión, y dado el peso y morfología del Akita Americano, las cargas biomecánicas que sufren las rodillas pueden ser excesivas en un salto con desplazamiento o en un giro en carrera con demasiada inercia, en cuyo caso es el ligamento cruzado anterior el que se rompe causando una cojera de aparición súbita. Para su diagnóstico se realizan radiografías de la articulación afectada y se efectúa la prueba del cajón, en la que se ve el desplazamiento excesivo del fémur sobre la tibia al no existir la sujeción ligamentosa. La reparación quirúrgica es el tratamiento que da los mejores resultados.
Enfermedades oculares
Escribir sobre las enfermedades oculares más frecuentes de los Akitas Americanos no significa que tengan más posibilidades que otras razas de quedar ciegos en un futuro próximo, solo queremos intentar explicar algunas alteraciones oculares que se presentan en esta raza y que deben ser observadas por criadores, veterinarios y propietarios a la mayor brevedad posible, con el fin de separar estos animales de cualquier programa de reproducción y evitar de esta forma la diseminación de estas patologías. Pueden diagnosticarse mediante exámen ocular y, en el caso de la artrofia progresiva de retina, mediante test genético.
Distiquiasis: Se trata de una anomalía del crecimiento de las pestañas que afectan al márgen palpebral, causando irritación ocular.
Distrofia de Córnea: Se caracteriza por la presencia de manchas blancas (infiltrados de grasa) en los ojos. Pueden llegar a producir molestias e incluso úlceras.
Displasia de Retina Multifocal: Consiste en una alteración del desarrollo de las distintas capas de la retina, dando lugar a la formación de pliegues, normalmente localizados en la zona tapetal.
Membrana Pupilar Persistente: La membrana pupilar es una estructura fetal que desaparece poco después del nacimiento, pero en algunos casos persiste parcial o completamente. En la mayoria de los casos es benigno y no causa pérdida de visión significativa.
Artrofia Progresiva de Retina: Actualmente denominada degeneración progresiva de conos y bastones, se trata de la afección hereditaria más frecuente en la retina del perro. En esta enfermedad se produce un fallo enzimático en los fotorreceptores de la retina, que si afecta primero a los bastones producirá una pérdida en la visión nocturna; en cambio, si afecta a los conos primero se producirá la pérdida de la visión diurna.
Microftalmia: Menor tamaño del globo ocular, que queda albergado al fondo de la órbita, puede ir acompañado de conjuntivitis mucopurulenta y lagrimeo.
Entropión: Se trata de la inversión de todo o parte del margen palpebral, y puede afectar al párpado superior, inferior o ambos. Está causado por alteraciones en la tensión de los músculos orbiculares e influido por factores como la conformación del cráneo, tamaño de la órbita y pliegues faciales. Provoca dolor e irritación con lagrimeo continuo por el roce del párpado contra la córnea; su corrección mediante cirugía resulta fácil. Forma de herencia por transmisión múltiple.
Enfermedades autoinmunes
Las enfermedades autoinmunes tienen en común que el sistema inmunitario ataca sus propias células sanas de órganos y tejidos. En éstos casos el cuerpo no reconoce sus propias células sino que las trata como extrañas y por tanto comienza a destruirlas. Las razas primitivas japonesas son más propensas a padecer ciertas de éstas enfermedades.
Adenitis Sebácea
Es una enfermedad hereditaria que causa la artrofia de las glándulas sebáceas de la piel. Se produce por el ataque del sistema inmunitario a los tejidos de las glándulas sebáceas y los folículos pilosos, causando inflamación. Como resultado, la glándula sebácea se atrofia y el folículo piloso muere. A medida que la enfermedad progresa, destruye no solo las glándulas sebáceas, sino también el pelaje del perro. La adenitis sebácea no es una enfermedad contagiosa; se hereda de padres a hijos.
Síndrome de Vogt-Koyanagi-Harada
Causa una inflamación cutánea autoinmune que se centra especialmente en las zonas de contacto entre la piel y las mucosas, por ejemplo, alrededor de los labios, los ojos y el ano. Dicha inflamación purulenta resulta en calvicie en estas zonas y, a menudo, pérdida de pigmento. El VKH tambien suele causar ceguera. La enfermedad puede ser muy dolorosa y no tiene cura.
Pénfigo Foliáceo
Se trata de la patología autoinmune más frecuente en perros. La inflamación puede afectar a todo el cuerpo, pero es más común en la piel de la cara y de entre los dedos. El síntoma típico es la pérdida de pigmento en la nariz, labios y párpados. La inflamación de la zona de la cara puede causar hinchazón, descamación y costras claramente visibles en el puente nasal y la propia nariz.
Otras enfermedades
Torsión gástrica
Se trata de una urgencia médica muy grave y en muchas ocasiones quirúrgica que se produce por una rápida distensión del estómago y la formación de un vólvulo gástrico (o giro) tras la rotación de este órgano sobre su eje longitudinal. Los principales factores desencadenantes son la propia anatomía del estómago, razas grandes, perros de tórax ancho y profundo, perros que ingieran comida o agua de forma compulsiva antes o después de realizar ejercicio o sobrealimentación puntual. La sintomatología típica son arcadas y vómitos no productivos, dilatación abdominal, inquietud y dificultad respiratoria así como dificultad para caminar.
Es una enfermedad hereditaria que consiste en la formación anormal del esmalte dental, de modo que al quedar ciertas áreas desprotegidas se produce una degradación rápida de la dentición. Típicamente los dientes quedan con una superficie rugosa y de color marrón, y con el tiempo se reduce su tamaño. Los ejemplares afectados requieren de visitas periodicas al veterinario para limpiezas dentales y radiografías para detectar si hay piezas dentales infectadas.
